- Crónica De Una Muerte Anunciada -

“Esta crisis es el fruto de la falta de honestidad de las instituciones financieras y de la incompetencia de los políticos” (Joseph Stglitz, Premio Nobel de Economía)

Es muy difícil que los ciudadanos normales nos demos cuenta del alcance real que está teniendo la crisis financiera y el desastre gigantesco que se está produciendo en los mercados.

Entre otras cosas, porque se están encargando de ocultarlo y, sobre todo, de disimular sus verdaderas causas.

Hemos perdido ya la cuenta de los grandes bancos, fondos de inversión o aseguradoras que han quebrado y de la cifra de los rescates que están pagando los bancos centrales y gobiernos para tratar de salvar a otros muchos.

Los ciudadanos se preguntan qué está pasando y qué es lo que va a pasar pero los medios de comunicación (la mayoría participados de modo determinante por los propios bancos) y los responsables gubernamentales apenas si se limitan a balbucear vaguedades y justificaciones abstractas que nada aclaran.

En realidad, lo que ha pasado es bastante simple.

Nuestro sistema económico se ha ido consolidando como un sistema financiarizado porque la compra y venta de activos financieros, de papel, se ha convertido en la forma más fácil y rápida de obtener beneficios.

Aunque también la más arriesgada y peligrosa.

Lo que ocurre es que para que eso haya sido posible ha resultado necesario expandir la generación de deuda hasta límites gigantescos.

Cuanta más deuda se crea, más beneficio y cuanto más beneficio, más deuda se demanda.

Pero si esto se hacía tradicionalmente para financiar la actividad económica, lo que ahora sucede es que el dinero bancario se utiliza para realizar operaciones financieras que nada tienen que ver con las productivas que crean riqueza y empleo.

Y la crisis actual se ha producido porque hemos llegado al paroxismo.

Pero el pastel estaba llamado a ser descubierto y se descubrió cuando uno detrás de otro los bancos no pudieron disimular por más tiempo sus inversiones en subprime, en paquetes de hipotecas sin valor, en fondos inmobiliarios que ya no tenían mercado, en burbujas que habían estallado o estaban a punto de hacerlo…

Comenzaron a quebrar o a hundirse uno detrás de otro y en esas estamos.

La procesión ha comenzado pero que nadie crea ni por asomo que se atisba su final.

Es seguro que van a seguir cayendo uno detrás de otro mientras que no se corte de raíz este proceso infernal de derivación financiera, de especulación desmedida, de descontrol de los capitales, de inversiones en burbujas…

Y es seguro que van a seguir cayendo mientras que los bancos centrales sigan haciendo lo que están haciendo: echar leña al fuego inyectando cada vez más dinero que no sirve sino para que las grandes financieras sigan haciendo lo único que saben hacer y que es lo que ha provocado la crisis.

Se ha llegado a una situación tan extrema que ya no cabe más solución que hacer mesa limpia, gobernar al dinero, domeñar a las finanzas, someter a los banqueros al poder de la democracia ciudadana, obligar a que la financiación esté al servicio de las empresas y los consumidores, prohibir el delito financiero continuado en paraísos y evasiones fiscales, imponer la transparencia y obligar a los ricos respeten también principios elementales de moralidad y equidad.

Pero los que están en el poder no dicen ni quieren hacer nada. Ni son conscientes de lo que han liado ni tienen la más mínima idea de por dónde empezar a cortar ni, por supuesto, tienen la valentía suficiente para decirle a los banqueros y financieros que han provocado todo esto que hasta aquí hemos llegado y que tienen que hacer frente al desaguisado.

Tendremos que decirlo los ciudadanos.

Estamos al borde del desplome y desintegración total del sistema monetario y financiero internacional a nivel planetario.

El 911 Pre-planificado colapso del sistema financiero económico de USA (y global)” osea, el nuevo autoatentado 11-S del sistema financiero de 2008.

El plan de rescate financiero propuesto por el tesoro USA llevará a una hiperinflacción planetaria que traerá como consecuencia el derrumbamiento total de todas las estructuras del sistema financiero-económico internacional.

Aunque actualmente la totalidad del sistema finaciero internacional ya esta en bancarrota.

Como consecuencia de ello, la civilización se contraerá demográficamente de 6500 millones a menos de 2000 millones, a corto plazo, en una época de tinieblas peor que lo que sucedió en el siglo XIV (medievo).

Bush podría utilizar las tropas en EEUU para parar cualquier iniciativa que pretenda corregir el rumbo. EEUU dejará de existir. Países enteros e idiomas desaparecerán.

Qué ha llevado a esta situación: el control de los sistemas energéticos actuales, que son un auténtico fraude y de la oposición de aplicar nuevas tecnologías sustitutivas fácilmente. La tradición Nazi de los Bush, Soros y compañía, de los negocios del narcotraficante Al Gore en el Caribe, del control que el imperio británico ejerce sobre Rohatyn y Pelosi. Los campos de concentración en EEUU para ciudadanos Norteamericanos. Aún actuando se tardarán dos generaciones en limpiar todo el sistema.

Se indicaron propuestas hace mucho tiempo para prevenir y corregir la crisis, y se bloquearon conscientemente.

Parece ser que todo esto es la antesala de un golpe de Estado mundial…

Es el momento de poner a prueba nuestra capacidad de intervenir! Nada absolutamente nada de lo que nos ofrece este obsoleto sistema es indispensable. Nosotros tenemos lo indispensable LA VIDA! Y por medio de ella podemos tomar acciones que hagan historia una historia que debe ser escrita por las buenas o por las malas…

Es el momento de crear un Nuevo Mundo que no se fundamente en el miedo ni la opresión.

Nosotros no somos esclavos de un sistema destructivo que se empeña en devorar todos los recursos hasta extremos insospechados. El sistema ha fracasado y la muestra más palpable es su autodestrucción su tendencia a consumirse a sí mismo y en un intento desesperado por mantener el control sobre todos nosotros nos lanza de nuevo sus ya conocidas mentiras y simulacros para evadir la más evidente realidad.

Nosotros no somos esclavos! Nosotros somos LIBRES! Es hora de DESPERTAR!

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